Que es el SteamPunk?
Esa es LA pregunta no? El SteamPunk surgió en la ciencia-ficción como una tendencia literaria, en sus principios era un subgénero de la ficción especulativa y la ciencia ficción, más específicamente como una variante del cyberpunk.
Suele referirse al steampunk como retrofuturismo. Pero, hay que tener en cuenta que el retrofuturismo abarca otros subgéneros que no siguen los parámetros del steampunk.
El termino se acuño cuando el escritor K. W. Jeter buscaba un término que describiera sus trabajos (Morlock Night, 1979 e Infernal Devices, 1987), junto a los de Tim Powers (The Anubis Gates, 1983) y James Blaylock (Homunculus, 1986). Todas obras que sucedían en plena rra Victoriana e imitaban las convenciones de los trabajos de H. G. Wells. Se dice que quedaron en un bar y le pusieron un nombre a esta nueva tendencia literaria, pero no fue hasta una revista Locus de abril de 1987 que Jeter dio a conocer este nuevo nombre. Como él dice, el nombre fue puesto como "media broma de palabras" respecto al cyberpunk, pues este nuevo retrofuturismo fantástico se basa en la II Revolución Industrial (1850-1910), ademas el añadido -punk no se refiere en su inicio a una fusión estética, sino al sentimiento de crítica activa a la sociedad, del mismo modo que el Cyberpunk, y en su inicio en el imperio más grande de su época, el victoriano. De ahí el "steam", inspirado por una de las tecnologías más revolucionarias de dicha revolución: la de vapor.Hasta aproximadamente el 2007 quedo en un plano más alternativo apareciendo de tanto en tanto algún cómic (La Liga de los Hombres Extraordinarios, 1999), alguna película como La Ciudad de los niños perdidos, o Wild Wild West, o en la literatura (la Trilogía Steampunk de Di Filippo, 1995).
Desde el 2007 se comenzaron a popularizar mas y mas obras Steampunk visuales y plásticas a través de toda la web. Aparecieron webs especializadas, blogs y foros internacional, y desde entonces ha crecido espectacularmente en cuanto a obras y seguidores en todo el mundo.
Observamos desde entonces un crecimiento en la literatura, el cine y todo el panorama audiovisual, en escultura y la unificación de tecnología moderna y antigua (actitud Maker), en joyería, en moda, en música, en cómic, en videojuego, en la creación comunidades en muchas partes del mundo de gente apasionada por el Steampunk tanto a nivel visual como a nivel de una actitud frente al presente y la tecnología, genera tendencias que inspiran la alta costura, la música comercial en sus videoclips y todo fan de la ciencia-ficción y la fantasía.
Ademas el SteamPunk a inspirado nuevos retrofuturismos, como el Dieselpunk. Y genera todo un debate, aunque aun minoritario, sobre ética en tecnología y su relación con la sociedad, genera reflexiones, interés por el pasado, e incluso apuestas hacia un plano político-revolución-cultural.

Por un lado, el steampunk es un rechazo ante las estéticas actuales. Estériles, frías e impersonales. Un discurso contra la Obsolescencia Planeada (la decisión de un fabricante de desarrollar un producto sabiendo que se volverá obsoleto). Una posición frente a la naturaleza delicada y críptica de la Era Digital. Es un movimiento plenamente cibercultural, que refleja inquietudes sobre nuestra tecnología fría y (post)industrial, de masas, del mundo y la sociedad que se globaliza a través de los medios, como internet, sin tiempo a reflexión, aunque sea a través de lo visual, o de la actitud "hágalo usted mismo", la creación artística y de la transformación creativa.
Pero también habla en contra del conformismo. Es cierto, una máquina steampunk no es cómoda, ni eficiente. Pero eso, para los seguidores del género, es un punto a favor. La tecnología nos ha hecho dependientes, nos ha brindado confort y hemos olvidado que las penurias, las incomodidades, que también forman parte del camino. Engrasarnos y escuchar un motor tronar como nunca ha tronado, ya no forma parte de nuestras vidas. Revolcarnos, ajustar tuercas y sentirnos orgullosos de nuestras creaciones mecánicas es cosa del pasado. Hoy, todo es digital, todo es código, todo es virtual, todo es… efímero.
Pero… ¿por qué ha tomado tanta fuerza en estos últimos años? ¿Qué podríamos querer de maquinarias tan primitivas y pesadas? Por un lado, claro, está el romanticismo de la evocación, de lo que podría haber sido. Pero las razones del movimiento son mucho más profundas.
Se imagina tecnología que nunca fue y que fue imaginada o podría haberlo sido, y explora una tecnología más humana, más abierta (encantan los mecanismos al descubierto como nueva belleza).
Se imagina tecnología que nunca fue y que fue imaginada o podría haberlo sido, y explora una tecnología más humana, más abierta (encantan los mecanismos al descubierto como nueva belleza).

Por un lado, el steampunk es un rechazo ante las estéticas actuales. Estériles, frías e impersonales. Un discurso contra la Obsolescencia Planeada (la decisión de un fabricante de desarrollar un producto sabiendo que se volverá obsoleto). Una posición frente a la naturaleza delicada y críptica de la Era Digital. Es un movimiento plenamente cibercultural, que refleja inquietudes sobre nuestra tecnología fría y (post)industrial, de masas, del mundo y la sociedad que se globaliza a través de los medios, como internet, sin tiempo a reflexión, aunque sea a través de lo visual, o de la actitud "hágalo usted mismo", la creación artística y de la transformación creativa.
Pero también habla en contra del conformismo. Es cierto, una máquina steampunk no es cómoda, ni eficiente. Pero eso, para los seguidores del género, es un punto a favor. La tecnología nos ha hecho dependientes, nos ha brindado confort y hemos olvidado que las penurias, las incomodidades, que también forman parte del camino. Engrasarnos y escuchar un motor tronar como nunca ha tronado, ya no forma parte de nuestras vidas. Revolcarnos, ajustar tuercas y sentirnos orgullosos de nuestras creaciones mecánicas es cosa del pasado. Hoy, todo es digital, todo es código, todo es virtual, todo es… efímero.













